Cómo prepararnos para la muerte de un ser querido

Al fin de cuentas a todos nosotros nos va a tocar dejar este mundo, así como a cualquier ser vivo de este planeta. Nos guste o no hablar del tema debemos de estar preparados.

Así como se prepara tanto a la madre como al padre e incluso se prepara a los  abuelos, tíos y futuros padrinos para el nacimiento de un nuevo ser, con los  controles prenatales, el descanso prenatal y post natal, las charlas respectivas etc., para que el nacimiento se dé de la mejor manera posible, en un buen hospital, con un buen obstetra y con todos los cuidados posibles, yo soy de la opinión de que para fallecer, el ser humano y su familia también deben de prepararse de la mejor manera, con su médico de cabecera y en el mejor lugar.

Supongamos a un anciano de mucha edad (más de 85 años) que padezca de una enfermedad terminal en su fase final como por ejemplo el enfisema, la fibrosis pulmonar, o la insuficiencia cardiaca, que requiera de oxígeno permanente para sobrevivir, que dependa de otras personas para realizar sus actividades básicas de la vida diaria, (alimentarse, bañarse, asearse, movilizarse y contener esfínteres) con unas defensas muy pobres y que por mala suerte adquiera una neumonía grave. ¿Justifica llevarlo al hospital? O debería de quedarse en su domicilio recibiendo la atención médica y los demás cuidados en su casa.

Es una pregunta muy difícil de responder, el hospital tiene sus ventajas y sus desventajas, lo mismo que quedarse en casa. En el hospital tendría la atención médica y de enfermería pero correría el riesgo de adquirir alguna infección mucho más seria, de la cual probablemente no se recupere y si se complicase, podría ser candidato a medidas extremas injustificadas debido a su avanzada edad y a su débil estado como la colocación de tubos, catéteres, sondas sin ninguna garantía de sobrevida,  y con un sufrimiento extra inmerecido, pero es más si el anciano falleciese, va a morir solo, pues los familiares están sujetos a un estricto horario de visitas.

En casa podría recibir el tratamiento médico y los cuidados de enfermería necesarios y correría menos peligro de adquirir una complicación hospitalaria, y si debido a su avanzada edad, y a su débil estado general falleciese, moriría rodeado de sus seres queridos y amigos, por lo tanto, no moriría solo. Sería bien abrazado, bien llorado y bien despedido.

Es una decisión muy particular, cada caso y situación es individual y debe de verse de manera independiente. Pero en mi opinión personal de especialista el mejor lugar para fallecer de un anciano muy débil es en su hogar rodeado de sus seres queridos.  Los cuidados al final de la vida los maneja el especialista en cuidados paliativos y el geriatra.

 

Sandoval Cáceres, Dr. Carlos. 28 Enero 2014. “Como prepararnos para la muerte de un ser querido”, www.rpp.pe. Recuperado de: http://rpp.pe/lima/actualidad/como-prepararnos-para-la-muerte-de-un-ser-querido-noticia-665430

 

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